#17 La Biblia Vaquera

Le pusimos varias mayúsculas al título de este post porque parece que las necesitaba. No hemos leído La Biblia Vaquera, el segundo libro del escritor mexicano Carlos Velázquez, pero queremos leerla pronto. No sabemos por qué. Aunque sí, quizás deberíamos decir que nos lo recomendó Rodrigo Pinto y Rafa López, en quien siempre confiamos. También debemos decir que lo vimos entre las cajas de nuestro roommate, mientras ordenaba sus libros, así que, supongo, lo leeremos pronto.

Pero lo que importa, es probable que no puedan encontrar La Biblia Vaquera en Chile, así que les dejamos un adelanto en este link, y la crítica que apareció en Letras Libres acá. 

#18 Aprender a rezar en la era de la técnica

No sé por qué, en su momento, nos volvimos un poco fanáticos del escritor portugués Gonçalo Tavares. En realidad, lo sabemos, pero no queremos recordarlo porque nos da vergüenza. Pero ya no somos fanáticos, aunque nos sorprendimos cuando, entre las novedades de Mondadori, aparecía Aprender a rezar en la era de la técnica, su nuevo libro, que según la misma editorial, trata sobre “La historia de Lenz Buchmann, un cirujano sin escrúpulos que se siente llamado a dominar el mundo”. Nos gusta eso de “sin escrúpulos”. Es como cuando en las teleseries dicen “fría y calculadora”. ¿Toda la gente fría es calculadora a la vez”. Obvio que no, pero cada vez que alguien dice “es fría” debe decir “y calculadora.” ¿Habrá un curso de guión que hable sobre eso?” “¿habrá un “introducción a fría y calculadora?”

No podemos responder esas preguntas. Por mientras, el link al libro.

#19 Los días más felices

Ya leí el primer libro del año y se llama Los días más felices. Es del escritor boliviano Rodrigo Hasbún y apareció en Duomo, junto con los libros de los Granta Carlos Yushimito y Oliverio Coelho. Esos otros los leeré después, pero por mientras, les advierto que Los días más felices es muy bueno. Quizás exagere porque es el primer libro del año, pero da igual, saben que me gusta exagerar. Busqué algo más de Rodrigo Hasbún en internet y encontré este link de los noveles.

Aparte, pueden ver el link de El Boomeran(g) con el inicio del libro, acá.

(estoy escribiendo cortito, tanto cortito que tuve que usar el diminutivo cortito)

(Quizás debería haber usado el #corta)

(¿Qué significa #corta, anyway?)

#20 Paul Auster hasta el final

Creo que hace un tiempo hablamos de esta noticia: Paul Auster dejaba Anagrama y se iba a Seix Barral. Pero después nos dimos cuenta que solo lo hacía en formato bolsillo. Por mientras, seguirá publicando novedades por Anagrama. Y como son vivos los Herralde boys, decidieron sacar para el invierno español el libro Diario de Invierno y bajo la nueva colección (que ya no es tan nueva) Otra vuelta de tuerca dos libros más: la trilogía de Nueva York y La invención de la soledad. Lo que no cachamos, es por qué sacaron el bolsillo Sunset Park. No tenemos idea, y como nos pescan poco en esa editorial, lo dejaremos en la nebulosa que siempre tiñe estos posts.

Más info, en la página de Anagrama.

#21 Nicanor Parra total

En lavidaretirada estamos contentos porque Nicanor Parra se ganó el Premio Cervantes. Sobre todo, porque gran parte de los seguidores lo quieren mucho. Y así fue como ese día llamamos muy temprano a dos de nuestros seguidores más tenaces para darles la noticia. Se alegraron, pero había en esa alegría algo de ¿pena? ¿indiferencia? Nunca lo sabremos. Por mientras, nos hemos dedicado a recopilar las notas que han aparecido en Internet sobre Nicanor Parra. Por eso el uso del vocablo total. Eso era.

En Babelia.

En The Clinic.

En La Tercera.

En Emol.

(Ya nos aburrimos. Pensábamos que iba a ser más entretenido esto)

En El Clarín.

En La Nación (Argentina)

(¿Por qué si estamos aburridos seguimos haciendo esto?)

En El Universal.

Las otras noticias eran fomes. No merecían estar

O simplemente nos aburrimos.

#22: Signatura 400

Lindo el nombre, linda la portada (más la francesa que la español) y no diremos que es linda la autora, juro que no lo diré. Sophie Divry es la escritora tras Signatura 400, un libro editado por Blackie Books en España y que trata sobre una bibliotecaria de un pueblito de provincia que comienza un monólogo y lo desarrolla en las 107 páginas del libro. Ya lo tenemos en nuestro Kindle, así que quizás, pronto, diremos más de él.

Por mientras, les dejamos el inicio de Signatura 400.

#23 La junta de vecinas y las cenizas del Puyehue

Suena extraño: en España -y no en Chile- se edita una antología de escritoras chilenas contemporáneas. El libro se llama Junta de vecinas, fue editado por Algaida, y aúna a escritoras chilenas bastante disímiles: Desde Claudia Apablaza a Francisca Solar, pasando por Alejandra Costamagna o Leo Marcazzolo. Suena extraño también que este libro no esté en todas las librerías chilenas (no lo he visto hasta ahora, pero probablemente llegará), y suena aún más extraño que este libro se presente mañana en Argentina, en un encuentro de escritoras chilenas y latinoamericanas llamado Las cenizas del Puyehue.

Para saber más info, pueden entrar al blog de Junta de Vecinas, o bien este link de Revista Intemperie, donde hablan de Las cenizas del Puyehue.

#24 Adiós, Daniel Sada

 

Adiós, nomás. Gracias por los libros, Daniel Sada.

Más información, acá.

#25: siempre te creíste la virginia woolf

La cuestión es la siguiente. Desde el inicio del blog hemos hablado sobre lo mucho que nos gustan los libros de Claudia Apablaza. Cada año, desde Diario de las especies, hasta Eme/A -y ahora, su nuevo libro siempre te creíste la virginia woolf(suponemos que las minúsculas son deliberadas), hemos dicho lo bueno que nos han parecido sus libros.

Y como estamos terminando este blog, parece sensato contarles que su nuevo libro se lanzará en la Feria del Libro de Santiago, bajo la editorial La calabaza del diablo, la misma que, este año, lanza el libro Cielo Negro de Simón Soto. La misma que los años anteriores ha publicado los grandes libros de Pablo Toro y Diego Zúñiga (exagero con lo de grandes).

Pero se entiende. Busquen en la página oficial de la Feria más info sobre estos libros.

#26: Leyendo a Vila-Matas

Leí hace un par de semanas ya Leyendo a Vila-Matas, la segunda novela de Gonzalo Maier. Y bien, no dilataré más el asunto y diré miopinión. O quizás sí, quizás haga un post para Zancada sobre el asunto (el asunto es la novela) y así añado algo de misterio y emoción a mi vida. Porque a veces, vivir retirado es muy triste (quizás, al revés de la vida de los demás, vivir retirado es por regla general triste y ocasionalmente alegre) y siempre necesito emoción, misterio. Entonces, les cuento que la leí. Y en ese blog esporádico y discontinuo llamado 60watts subieron una parte de Leyendo a Vila-Matas. Parece que hay una entrevista a Maier pero me da lata buscarla. En fin, mi vida sigue siendo triste. Nada ha cambiado.

#27 The Marriage Plot

A mucha gente le gusta Jeffrey Eugenides. A mucha. Primero, porque a mucha gente le gusta Las vírgenes suicidas, y aunque solo hayan visto la película -lo que está muy bien- cachan que Eugenides tiene onda, que si no supieras el nombre, o si no lo googlearas, pensarías que es una mina muy chora y flaca. Después, está la gente que le gusta Middlesex. Gente buena, de buen corazón, muy inteligente, y que soportó muchas páginas para terminar diciendo “me gusta Eugenides”. Y aparte, está la gente que esperaba su nueva novela, The marriage Plot, que también es buena gente, porque sabe esperar. En fin, la espera se acabó, el 11 de octubre se lanza la novela de Eugenides, y en este link pueden leer las primeras páginas, gente buena.

#28 Súper triste

¿Qué más podemos decir? A veces, cuando nos cansamos de leer, nos enamoramos de alguna niña y esa niña no se enamora de nosotros. La historia es triste, hasta que nos cansamos de la niña, entonces la niña comienza a querernos y nos pide pololear, o salir, o simplemente agarrar, pero nosotros ya no queremos. Eso  es triste también. ¿Pero qué será algo super triste? No lo sabemos. Tampoco queremos saberlo, porque nosotros buscamos la felicidad, igual que Will Smith y Kid Cuddy, y no pensamos en la tristeza. Pero Gary Shteyngart escribió sobre ello. Y su último libro Una super triste historia de amor verdadero ya está traducida, gracias a Duomo Ediciones. Como todavía no tiene reseñas en español, y hoy no queremos andar leyendo críticas en inglés, les diremos que esta novela es una novela de amor, una novela de amor súper triste.

Sin embargo, hacemos la pega y les dejamos un link con las primeras páginas del libro.

Y acá, el book trailer del libro. Aparece un gallo que se llama James Franco, así que target femenino de lavidaretirada, véalo. También está Edmund White, pero eso no le importa a nadie.

Y acá, una crítica del New York Times. Desde acá, les enviamos a la gente de NYC todo nuestro apoyo ante la inminencia del huracán Irene. Sabemos que están súper interesados en que un blog tercermundista de literatura los apoye. Lo sabemos.

#29 Hoy Ann Beattie

En una de las primeras apariciones periodísticas de Ann Beattie, allá por el año 76, puede verse, bajo ella y en blanco y negro, la frase “Funny and serious”. Así es como la conocerán después, así es como la conocemos y la entendemos nosotros. Porque hablar de los fracasos sentimentales, hablar siempre desde el fracaso, es algo bien serio cuando estás dentro, pero después parece un chiste trivial. Así sucede en nuestras vidas, así sucede en los libros de Beattie.

Pero lo más importante de Beattie es que, a contrapelo de la literatura que inauguró Barthelme y Pynchon en los sesenta, se convirtió en, quizás, la figura femenina primordial del minimalismo. Y claro, todos dirán que es una versión femenina de Carver, de Wolff, de Lish. Pero no. Sus dos primeros libros (Distorsions y Chilly Scenes of Winter) aparecieron el mismo año que el primer libro de Carver, y nueve años antes que los cuentos de Wolff. Y ya no tenemos para qué decirlo (pero lo decimos igual) Postales de Invierno es una novela tan grande que es mejor no hablar de ella, dejar que ese pedazo de seriedad y gracia hable por sí mismo.

Hoy Ann Beattie ha dejado esos libros atrás. Este año presentará su libro Mrs. Nixon, que lleva como extraño subtítulo «a novelist imagines a life» ¿Es lo que hacen todos los novelistas, ¿cierto? Pero lo dejaremos pasar, a ella le dejamos pasar todo.

#30 La muerte de David Foster Wallace (o por qué ciertos detalles contextuales terminaron por aclararse)

Por Antonio Díaz Oliva

Por ese entonces —septiembre del 2008—, cada vez que me metía a Internet, abría automáticamente la página (antigua) de La Vida Retirada. Y fue un sábado por la noche, antes de, creo, ponerme a ver una película, cuando me topé con la noticia: la muerte de David Foster Wallace.

Al principio, claro, no creí lo que veía. No podía ser que se hubiese suicidado. Siempre había asociado (erróneamente) la imagen de DFW con algo profundamente vívido: una persona deportista, lectora, culta, pop, inteligente, irónica, sesuda, pero nunca depresiva. Obviamente no conocía tanto al personaje. O, más bien, no conocía a ese frágil ser humano que se escudaba debajo de esas bandanas.

En ese entonces había leído Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, La niña del pelo raro y la mitad de Extinción. Y no sólo eso: a inicios de ese mismo 2008, gracias a una beca, había estado un mes en Amherst College, la universidad donde DFW cursó sus estudios universitarios y, por ejemplo, tomó una clase creative writing con, sí, el mismísimo Dan Brown, quien también eran alumno de Amherst en ese entonces. Luego, como parte del mismo viaje, recaí fortuitamente en la Universidad de Arizona, la segunda casa universitaria de DFW. Y ahí, todos esos relatos sobre la América profunda que hay en La niña del pelo raro, se me hicieron visibles (especialmente esa joya que viene al final: “Hacia el Oeste, el avance del imperio continúa” que parecía ambientado en Tucson). Todo eso, por supuesto, le agregaba una carga especial a la muerte de DFW. Por eso, ese mismo sábado por la noche, aún perplejo, agarré y terminé Extinción. En uno de sus cuentos (“Otro pionero”), me pareció que estaba la clave: un hombre busca el suicido. Va velozmente en un auto directo a la muerte. Y efectivamente muere. Y dice algo como que la muerte no es tan mala al fin y al cabo. Y, por ahí, en ese momento, me encontré con la frase: “Ciertos detalles contextuales permanecen sin aclarar”, se leía en ese relato.

Creo que ahora, con todos los libros y artículos que han salido sobre DFW, muchos de esos detalles ya no permanecen sin aclarar. Ya sabemos sobre su depresión, su frustración por no poder avanzar en The Pale King (aunque ahora la tengamos en nuestras bibliotecas) y hasta sobre los poemas que escribió cuando era un niño. Y aún más: el dato de que parte de las cenizas de DFW (cortesía de Jonathan Freedom Franzen) están desparramadas en alguna parte de Chile, me parece algo perturbador. Así, cuando me dijeron que La Vida Retirada se acababa, me pareció una mala noticia. Pero mucho ha pasado desde que leí en esta misma página (entonces blog) sobre la muerte del autor de La Broma Infinita. Y así como DFW se retiró hacia algún lugar donde todos —o casi todos— iremos a parar, hay otras cosas que también deben seguir el mismo curso.

#31 Hebe Uhart o un elogio del prejuicio

Ayer seguía, en silencio, una discusión en twitter sobre Hebe Uhart. La discusión nació porque, uno de los interlocutores señalaba que Hebe estaba de moda en nuestro país y que era necesario pasar a otra escritora. La discusión siguió. Otros interlocutores nombraron a otras escritoras. Era necesario, decían, dejar de canonizarla. Yo seguía en silencio la conversación, y pensaba que en twitter, leer sin comentar es una virtud y, sobre todo, un ejercicio de sensatez. Cuando alguien entra en una conversación ajena (en twitter) y comienza su intervención con un “perdón por meterme” (en twitter), tiendo a pensar que esa persona es sensata y prudente. La discusión se fue olvidando entre los tuits posteriores. Y yo, que leía atento, me arrepentí de no haber intervenido. Pero me sentía un poco orgulloso, también, de no haber hablado.

Pero me desvío. No he leído a Hebe Uhart, y antes que la discusión se produjera, pensaba dedicar uno de los últimos post a ella. Sobre todo, por el prejuicio. Este blog confía en los prejuicios tanto como en lo que hacemos con ellos, es decir, con el efecto que los prejuicios generan. A veces nos interesa un autor porque un amigo ha hablado bien de él, y comenzamos a leerlo. Otras veces, nos interesa su nombre, el sonido que hace cuando lo nombramos frente al vendedor de una librería, o cómo se ven sus letras unidas cuando lo escribimos en Google. A veces lo leemos solo por su portada, o porque ha aparecido en una editorial cuyas portadas admiramos. Hebe Uhart, así, tenía todas las de perder. No nos gustaba su nombre, y ahora nos gusta. Solo porque alguien en quien confiamos refuta nuestro prejuicio –y lo cambia.

Así que bien, este mes llegó a nuestras librería los Cuentos reunidos de esta escritora argentina tan celebrada por Fogwill. La revista Qué Pasa ha escrito sobre ellos y esto es lo que han dicho:

Y quizás ahora -a los que la descubrimos recién- nos corresponda intentar explicar la frase de Fogwill y evitar repetirla como si ahí se acabara todo. Porque lo que sigue es leer a Hebe Uhart y maravillarse con sus historias, pero, sobre todo, con su mirada, con esos personajes que parecieran estar destinados al olvido. De eso hablan los cuentos de Hebe Uhart: de inmigrantes que no la pasan tan bien en Argentina; de familias llenas de personajes algo desquiciados que, a pesar de eso, viven felices; de personas que se enamoran de sus animales, y de mujeres que se enamoran de hombres que parecen animales. Y de la provincia, de esas historias que se tejen ahí, lejos de las luces de la ciudad, en silencio.

#32 Los Poseídos, el primer libro de Elif Batuman

Elif Batuman es una escritora estadounidense de origen turco, que ha publicado en n+1 ensayos sobre literatura y que ha decidido hacer una novela de esos ensayos. El nombre de la novela es Los poseidos.  Aventuras con libros rusos y las personas que los leen. Y el libro ya ha sido editado por Seix Barral, de modo que quizás podremos tenerlo pronto en latinoamérica. La gracia: tiene mucha gracia. No he leído el libro, pero he encontrado algunos artículos de Elif y suenan gracioso. Además, le gusta Vampire Weekend, así que tiene nuestra aprobación eterna. Cuenta en sus entrevistas que está escribiendo ahora una novela gótica con influencias de Austen y Charlotte Bronté. Y sus entrevistas, si tienen tiempo, son graciosas. Y eso es lo que importa en esta vida, ¿no?

Pero bueno, debes saber, Elif, que a Juan Forn no le gustó tanto tu libro, de modo que mis amigos amantes de aquel escritor menor quizás no quieran leerla. El domingo pasado apareció su artículo en Página 12, que dice:

Sigue leyendo

#33 La soga de los muertos, ahora!

Bueno, ustedes no tienen por qué haberla esperado. La expectación por una novela es algo que no tienen por qué entender los demás. Así como tampoco todas las obsesiones que generan los libros. Todas, obsesiones prescindibles. Pero a nosotros no nos importa eso. Lo que nos importa, es cumplir con esas obsesiones. Así que acá va. El escritor chileno Antonio Diaz Oliva presentará este mes su primera novela, La soga de los muertos, que fue editada por Alfaguara y que ya está en las librerías. Y sí, fue una novela que esperamos, pero por sobre todo, es una novela que queríamos mostrar acá, en este blog. ¿De qué trata? De varias cosas. Pero como solo leí el borrador, hace un par de años, puedo decir que trata sobre Allen Ginsberg y Nicanor Parra y drogas. Pero tenemos mala memoria. Mejor que la contraportada nos diga:

1960. El poeta estadounidense Allen Ginsberg visita Chile. Recorre el sur del país, conoce a la bohemia nacional y, entre otras cosas, se pierde en medio de un bosque en busca de una experiencia sicodélica. 1994. Un grupo de soñadores inicia una insólita campaña para que Nicanor Parra gane el Premio Nobel de Literatura. Pintan murallas, reparten folletos en manifestaciones y se reúnen clandestinamente en un departamento de Santiago centro. Ese mismo año, el joven protagonista de esta novela inicia una bitácora en la que registra la extrañeza que le provoca el cambio diario de cuadros en el balcón de un departamento que ve en su camino al colegio, los problemas que le genera la llegada de los hermanos Tanenbaum a su escuela y las sospechosas desapariciones de su padre. Una cruzada literaria que sucumbe, un niño solitario en su camino a la adolescencia y un poeta beatnik a la caza del trip alucinógeno perfecto. En La soga de los muertos, la primera novela de Antonio Díaz Oliva, se entrelazan tres historias en un puzzle narrativo compuesto por perdedores idealistas.

 

#34 Daniel Sada a la vista

Daniel Sada, dicen, no lo está pasando bien. Está enfermo. Y, digamos, este blog y nadie quiere escritores enfermos. Pero hay muchos ha habido muchos. Este post es para él, aunque no nos conozca y quizás no nos haya leído.

Este post es también para los que no conocen a Daniel Sada. Es un escritor mexicano que se volvió conocido hace unos años en Latinoamérica gracias al premio Herralde que le otorgaron por su novela Casi nunca. Luego de esa publicación, Sada vuelve a las librerías, también bajo la editorial Anagrama, con su libro A la vista. La novela aparecerá en Septiembre y, por mientras, les dejamos la larguísima contraportada, que dice:

Ponciano Palma y Sixto Araiza lo planearon todo muy bien. Ante todo, había que despertar aún más la codicia nunca dormida de Serafín Farías, el dueño de la empresa de transportes, el patrón, el explotador, ese señor que se sentía Un Hombre con mayúsculas por su poder tan absoluto sobre trabajadores tan necesitados. Le hablaron de unos terrenos espléndidos que podría comprar a precio de ganga y, con el pez ya mordiendo el anzuelo, uno de ellos se fingió otro en el teléfono, dijo ser Idilio Villalpando, el fantasmagórico dueño de las imaginadas parcelas. Le dijo también que como Sixto era amigo de la infancia de él, el dueño de las tierras, podía encargarse de llevar al dueño de los trabajadores hasta los codiciados terrenos, que no quedaban nada cerca de donde el explotador vivía. Hacia allí fueron los tres y, en aquel lugar lejano y desértico, Ponciano y Sixto mataron a tiros a Serafín Farías y despeñaron el camión por un barranco. Se separaron después y uno tenía que huir al este y otro, al oeste. Pero a veces, cuando se acaba el odio ?o al menos el primero, el mayor de los odios?, se descubre lo que nunca se ha querido ver. Ponciano y Sixto, que creían haber cometido el crimen perfecto, comenzarán a deambular por el siempre sorprendente México sadiano y por otro inesperado desierto interior en una huida hacia delante, hacia atrás y hacia todos lados, en pos de ilusiones falsas o verdaderas, en busca de otra vida o de otro sentido para la misma vida. Y he aquí A la vista, una tragedia cómica, o comedia trágica, donde brilla una vez más uno de los más grandes escritores mexicanos contemporáneos, un constructor de barrocos edificios verbales, pero también fiel a la palabra hablada, la de los narradores populares, la de los charlatanes gozosos. En esta novela Daniel Sada confirma su extraordinario talento literario tan celebrado por destacados escritores y críticos literarios: «Sada, desde luego, escribe sobre la provincia como solo se puede hacerlo a caballo entre dos siglos, ofreciendo ese barroco en el desierto del que hablaba Bolaño al elogiarlo.» (Christopher Domínguez Michael); «Gran conocedor de los westerns y la Biblia, Sada entiende de duelos bajo el sol. Sus personajes cruzan frases afiladas… Celebrado por su lenguaje, Sada también es un notable constructor de tramas.» (Juan Villoro); «Hay en la poética de Sada la digestión de todo el claroscuro barroco, todo el realismo a lo Flaubert, y la endiablada y febril invención de un mundo que gira y gira» (Ricardo Baixeras, El Periódico); «Sada, sin duda, está escribiendo una de las obras más ambiciosas de nuestro español, parangonable únicamente con la obra de Lezama, aunque el barroco de Lezama, como sabemos, tiene la escenografía del trópico, que se presta bastante bien a un ejercicio barroco, y el barroco de Sada sucede en el desierto.» (Roberto Bolaño).

#35 Contra la adversidad: entrevista a Juan Pablo Roncone.

Hermano Ciervo, el primer libro del escritor chileno Juan Pablo Roncone,  está en librerías hace un tiempo. Y aquí va una historia aburrida: conocimos a Juan Pablo en un tribunal. Más bien, en el pasillo de un tribunal, mientras él leía a Rodrigo Rey Rosa o hablaba sobre Rodrigo Rey Rosa. Juan Pablo le dijo, en ese momento a uno de los miembros de este blog que el escritor guatemalteco era uno de sus cuentistas favoritos. Pero en la entrevista que le hicimos, y que reproducimos en este post, no lo nombra. Sí nombrará el Dublineses de Joyce, los Nueve cuentos de J.D Salinger. También nombrará a Denis Johnson, o las películas de Jacques Audiard. Pero no les contaremos nada de eso: Acá, lo que nos dijo.

Juan Pablo cree que siempre escribió, y nos dice que «Así me gusta pensarlo. Que siempre estuve escribiendo, incluso de niño, antes de saber que había escritores y libros, porque creo que es algo que no se decide»

Pero Hermano Ciervo es otra cosa. Los cuentos los escribió en distintas épocas y se nota. Desde estudiantes hasta peluqueros, todas sus historias parecen residir en instantes distintos. Pero algo los une, dice Juan Pablo «puede ser un libro triste, porque quizá cuando escribí varios de esos cuentos yo también estaba un poco triste. Pero también quería que hubiera colores, animales salvajes, niños y gente que se reúne, gente que intenta, de alguna forma, superar la adversidad. Eso quería.»

Es una pregunta que hay que hacer, pensábamos. Cuando lo entrevistamos, queríamos saber qué libros había tenido en mente cuando estuvo escribiendo Hermano Ciervo. Ninguno, nos respondió. «Cuando yo escribo nunca tengo otro libro en mente, puede sonar un poco ingenuo, porque todos los libros siempre están relacionados con otros, y me gusta pensar que escribo solo, totalmente solo»

Son nueve los cuentos de Hermano Ciervo, pero Roncone tiene sus favoritos: «le tengo mucho cariño a “Gansos” porque creo que es un cuento de amor. Alguna gente me dice que es sobre la paternidad, y sí, es cierto, claro que es sobre la paternidad, pero para mí es sobre todo un cuento romántico, y eso me gusta. También siento especial predilección por “Hermano ciervo” y “La muerte de Raimundo”

Juan Pablo ahora trabaja en una novela. Es lo único que nos dice. Pero antes, ya había intentado ese género. De hecho, el año 2007 ganó el premio Roberto Bolaño por su novela Los días finales. Pero no le molesta cambiar de género, nos dice: «yo sólo escribo, y de alguna forma siempre sé cuando es cuento y cuando es novela. Un cuento tiene una respiración distinta a una novela. Es algo totalmente independiente de la cantidad de páginas: tiene que ver con la respiración de lo que uno escribe. Un cuento respira distinto a una novela. Eso yo lo sé, pero no sé bien cómo»

#36: Será valter hugo mae

Hubo un tiempo, quizás mucho tiempo, en que quisimos ser como Goncalo Tavares. No sólo queríamos leerlo, sino ser como él. Porque Goncalo Tavares tenía algo. No solo era leído en Europa con avidez, sino que también parecía tener todo controlado de antemano. Leímos una entrevista en la que contaba, como si fuera lo más normal del mundo, que publicaba con cinco años de desfase, que todos los libros que veíamos ahora los había escrito cinco años antes. Pero ya dijimos eso.

Pero ese tiempo ya pasó. Leímos a Tavares y bueno, no fue gran cosa. Está bien, es un buen escritor, pero tampoco hagamos a big deal sobre ello. Ahora nos importa otro portugués. Se llama valter hugo mae y ha sido traducido su libro el apocalipsis de los trabajadores al español por la editorial Alpha Decay. Nos gusta que valter escriba su nombre en minúsculas. Nos gusta que haya dicho en Babelia que le gusta “la dimensión ética de la literatura”, aunque no sabemos si eso tiene que ver con nuestra dimensión ética, que es super fuerte y arraigada. Dejémoslo ahí, dejemos que nos cae y bien y ya, porque no nos vamos a dar la lata de leer otra entrevistilla de Babelia nunca más. Eso es pasado. Ahora solo especulamos.